URUGUAY PRESENTÓ SU EQUIPO PARA EL COMITÉ INTERGUBERNAMENTAL DE LA HIDROVÍA PARAGUAY – PARANÁ

Autor: Lic. Carlos de Arrascaeta

La semana pasada, tras su nombramiento por el Presidente Dr. Luis Lacalle Pou, se conocieron los nombres de los delegados de la República Oriental del Uruguay ante el Comité Intergubernamental de la Hidrovía Paraguay – Paraná  (CIH): el Presidente de dicha Delegación será Felipe de Haedo y la misma estará integrada por Marcelo Bistolfi Zunini, Emilio Isao Ohno Fugimoto y José Luis Gómez.

Es llamativo como algunos de los integrantes se enteraron recién hace algunas semanas dado que la Resolución tiene fecha de 15 de Marzo de 2021; es decir, entre el 15 de Marzo y fines de Junio, casi tres meses, los delegados uruguayos habían sido nombrados… ¡pero no lo sabían!

De los cuatro representantes parece ser que el único que está en el tema es el Ing. Emilo Isao Ohno quien cuenta con formación profesional específica, además de un interesante currículum vinculado a empresas e industrias del sector marítimo, fluvial y portuario.

En efecto, a modo de ejemplo, en Noviembre de 2018 dictó una conferencia en la Liga Marítima Uruguaya, donde fuera vocal, bajo el título “La Hidrovía Paraguay – Paraná y el Puerto de Montevideo, vistos por un usuario”, donde, al respecto, expresó que “…Uruguay prácticamente no tiene presencia en la Hidrovía Paraguay – Paraná…”. Ver: http://ligamaritima.com.uy/blog/hidrovia-paraguay-parana-y-el-puerto-de-montevideo-visto-por-un-usuario/

El Comité Intergubernamental de la Hidrovía Paraguay – Paraná es el órgano político que interviene en todo lo relacionado al funcionamiento del Acuerdo de Transporte Fluvial por la Hidrovía Paraguay – Paraná, firmado en Las Leñas el 26 de Junio de 1992 por los cinco países que la integran (Bolivia, Brasil, Paraguay, Argentina y Uruguay).

Se trata de un órgano político de vital importancia dentro de la Hidrovía Paraguay – Paraná y, en tal sentido, el Comité Intergubernamental de la Hidrovía (CIH) “es el órgano del Tratado de la Cuenca del Plata encargado de coordinar, proponer, promover, evaluar, definir y ejecutar las acciones identificadas por los Estados miembros respecto del Programa Hidrovía Paraguay – Paraná (Puerto de Cáceres – Puerto de Nueva Palmira) así como de gestionar y negociar, previa anuencia de las autoridades nacionales pertinentes de cada país, acuerdos de cooperación técnica y suscribir aquellos no reembolsables para el desarrollo de un sistema eficiente de transporte fluvial, constituyéndose en el foro de entendimiento para los asuntos relacionados con este tema”.

Tal como lo establece su Estatuto, dentro de sus atribuciones se encuentran las siguientes:

  1. Determinar acciones e identificar proyectos y obras para mejorar la navegabilidad con el objeto de facilitar el transporte en la Hidrovía.
  2. Determinar las prioridades de las acciones y de los proyectos a realizar, que contribuyan al mejoramiento permanente de las condiciones de navegabilidad con el objeto de facilitar el transporte en la Hidrovía y las prioridades de las acciones y de los proyectos que se refieran a otros asuntos del citado Programa.
  3. Realizar el seguimiento de los proyectos, obras y acciones a que se refieren los incisos «a» y «b», conforme acuerden los Estados miembros.
  4. Evaluar las posibles fuentes de financiamiento disponibles para estudios, proyectos y obras.
  5. Gestionar la cooperación técnica en los términos previstos en el Artículo 2° del Estatuto y el asesoramiento de organismos regionales e internacionales.
  6. Solicitar a los organismos nacionales su colaboración y apoyo para el desarrollo de las distintas actividades comprendidas en el programa de la Hidrovía.
  7. Solicitar y promover la realización de estudios o la actualización de los existentes sobre las obras y otros temas de importancia para el desarrollo de la Hidrovía.
  8. Negociar los términos de los acuerdos que fueran necesarios con organismos regionales e internacionales, para la recepción de cooperación técnica de conformidad con lo previsto en el Artículo 2° del Estatuto.
  9. Promover la compatibilización y simplificación de la legislación y reglamentación vigente, aplicables a la navegación y al transporte en la Hidrovía y a otros asuntos del citado Programa, con el fin de definir un marco normativo que facilite su competitividad aumentando su eficiencia.
  10. Convocar Grupos Técnicos para el estudio de asuntos específicos.
  11. Negociar con FONPLATA y otros organismos especializados los términos de los acuerdos específicos para que actúen como agentes financieros en aquellas operaciones en las cuales el CIH fuera el solicitante o beneficiario.
  12. Confeccionar los pliegos de las licitaciones para la contratación de estudios financiados con recursos de cooperación técnica no reembolsable o donaciones; aprobar la precalificación de firmas consultoras y consultores individuales; otorgar la adjudicación de los estudios y celebrar los contratos para su realización.
  13. Aprobar el plan anual de Actividades de la Secretaría Ejecutiva.
  14. Encomendar a la Secretaría Ejecutiva la realización de tareas específicas vinculadas con el Programa de la Hidrovía.
  15. Dictar su propio Reglamento Interno y el de la Secretaría Ejecutiva y modificarlos cuando lo considere necesario.
  16. Elaborar la reglamentación necesaria para lograr el pleno cumplimiento del Acuerdo de Transporte Fluvial por la Hidrovía Paraguay – Paraná, la que será propuesta a los Estados miembros para su adopción, de acuerdo con su normativa interna, que será efectiva cuando los mismos la aprueben.
  17. Desempeñar cualquier otra función que los Estados miembros le asignen.

Como vemos no es un órgano cualquiera sino que cuenta con atribuciones y competencias especiales…

…y hay mucho para hacer en esta Hidrovía Paraguay – Paraná que, además, es una de las principales Hidrovías del mundo.

Parte de las tareas pendientes – y de los verdaderos problemas que se deben encarar – ya fueron considerados por el Boletín Informativo Marítimo, Edición N° 32 del 5 de Febrero de 2021, donde expresábamos que:

“Por un lado tenemos una realidad inexorable: la Hidrovía Paraguay – Paraná tiene dos países “protagonistas” y tres “necesarios”…

En el primer grupo (países “protagonistas”) se encuentran:

    • Paraguay, que es – prácticamente – el “dueño” de la flota naviera (la tercera flota fluvial del mundo) y de buena parte de la carga, con las principales empresas instaladas en dicho país y con amplia capacidad para expandirse, no solo aguas arriba de Asunción sino que también aguas afuera de Montevideo y Buenos Aires.
    • Argentina, que es quien cuenta con las terminales portuarias capaces de conectar la “carga de Paraguay” con el mundo a través del río Paraná que se encuentra – integramente – en su jurisdicción.
    • Ambos tienen una relación de “tensa calma” que cada tanto entra en “efervescencia” como, en este momento, con la Resolución Argentina sobre Reserva de Carga; pero todos sabemos – y vemos – que entre ambos países hay una constante competencia por “asumir” la hegemonía de la Hidrovía Paraguay – Paraná.

En el segundo grupo (países “necesarios”) se encuentran:

    • Bolivia, que juega entre la salida al Pacífico (a través de Chile y Perú), la salida al Atlántico (a través de la Hidrovía Paraguay – Paraná) y la nunca descartada salida vial y ferroviaria (a través de Brasil). En definitiva, busca lo más conveniente a sus intereses y sin comprometerse con ninguna de las posibles alternativas y utilizándolas a todas.
    • Brasil, por su parte, ha mostrado un renovado interés por la Hidrovía Paraguay – Paraná y sabe que ni Argentina ni Paraguay se meterán con sus cargas (mineral de hierro, fundamentalmente, pero también soja) ni con las empresas vinculados al país más grande de Sudamérica.
    • Al final aparece Uruguay, puerta de entrada y salida de la Hidrovía Paraguay – Paraná y con una terminal portuaria en Nueva Palmira, que, como país, aún no sabe qué rol asumir conformándose con participar en reuniones (donde si bien nada se resuelve, sale en las fotos).

A su vez, expresamos que algunas de las preguntas más importantes son:

  • ¿Cuándo vamos a tratar, en serio, los problemas asociados a la navegación y la navegabilidad en la Hidrovía Paraguay – Paraná?
  • ¿Cuándo vamos a tratar, en serio y profundamente, los asuntos vinculados con la Formación en la Hidrovía Paraguay – Paraná?
  • ¿Cuándo van a explicar los Estados Parte de la Hidrovía Paraguay – Paraná por qué no han llevado a su ordenamiento interno algunos de los Reglamentos que, en su momento, fueron aprobados por todos?
  • ¿Por qué Argentina tiene un “Régimen de Navegación Marítima, Fluvial y Lacustre (REGINAVE)” que incluye un Capítulo exclusivamente referido a los “Buques paraguayos en aguas argentinas”?
  • ¿Cuándo vamos a tratar en serio – para encontrarles soluciones – las demoras que se sufre en los distintos puertos?
  • ¿Por qué no se proveen sistemas regionales (digitales) para facilitar y agilizar los trámites aduaneros, migratorios, navieros y portuarios?
  • ¿Por qué no se avanza hacia un “Port Community Systems” (PCS) para, de esa forma, lograr un mejor intercambio de información, mayor competitividad y rapidez y, al mismo tiempo, una minimización de costos?
  • ¿Para qué tenemos un Reglamento sobre “Dimensiones máximas de convoyes de empuje” si después no se lo respeta?
  • ¿Está bien que se imponga la custodia de barcazas en los amarraderos mediante remolcadores que no son el remolcador madre?
  • ¿Por qué no combatimos en serio el narcotráfico, primero entre los Entes Gubernamentales y luego integrando a la industria?

Y, también, recordábamos que es necesario hablar sobre:

  • Cómo facilitar y mejorar el acceso a financiamientos de largo y bajo costo (orientados a facilitar las inversiones).
  • El establecimiento de reglas claras y comunes a todos los países.
  • Disminuir la burocracia.
  • Combatir la corrupción.
  • Profesionalizar al personal embarcado y ampliar su disponibilidad.
  • Garantizar la seguridad no sólo de las personas sino que también de las cargas y los insumos a bordo.
  • Incorporar tecnologías que permitan una navegación más segura, eficiente y sustentable.
  • Mejorar los ciclos (“round trips”) y los calados, garantizando la navegación durante todo el año.
  • Mejorar la infraestructura.

Las preguntas que ahora nos hacemos – y que hacemos a nuestros nuevos delegados ante el Comité Intergubernamental de la Hidrovía (CIH) – son:

  • ¿Qué harán al respecto?
  • ¿Qué piensan sobre las preguntas anteriormente planteadas?
  • ¿Uruguay será un simple espectador que se conforme con aquella carga que no vaya a Argentina o puede hacer algo más?

Hay muchísimo trabajo en el Comité Intergubernamental de la Hidrovía (CIH) y los representantes de los Gobiernos deben actuar para defender los intereses nacionales y promover que los privados puedan desarrollarse…

¡Ya no importan los CVs sino lo que se haga o se deje de hacer!

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