PESCA ILEGAL: LA NUEVA PIRATERÍA DE LOS MARES

La pesca ilegal, no declarada, no reglamentada (INDNR, por su siglas en idioma inglés) es algo que ocupa un lugar central en los intereses y preocupaciones del Boletín Informativo Marítimo y, por eso, el tema ha sido tratado desde las primeras ediciones (la N° 06 del 16 de Mayo de 2020) destacándose, entre otros, los artículos que fueron presentados en la Edición N° 31 del 22 de Enero de 2021 y en la N° 44 del 23 de Julio de 2021.

Ahora y porque – lamentablemente – el tema sigue vigente reproducimos un Artículo que fuera publicado por Agustín Barletti en el Suplemento Transport & Cargo de El Cronista (https://www.cronista.com/transport-cargo/pesca-ilegal-la-nueva-pirateria-de-los-mares/).

PESCA ILEGAL, LA NUEVA PIRATERÍA DE LOS MARES

AGUSTIN BARLETTI

Publicado el 23/11/2021 en:
https://www.cronista.com/transport-cargo/pesca-ilegal-la-nueva-pirateria-de-los-mares

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR) es responsable de la pérdida de 11 a 26 millones de toneladas anuales de pescado, lo que equivale a un valor económico estimado de entre US$ 10 y 23 mil millones. A esto se suma el daño al ecosistema, los medios de vida de los pescadores locales y las violaciones de los derechos humanos producto de esta actividad ilícita. Recientes eventos, sin embargo, elevaron la alarma al punto de considerarla una amenaza a la seguridad continental.

La Armada ecuatoriana detectó una flota de aproximadamente 250 buques pesqueros con bandera china en las afueras de la Zona Económica Exclusiva de las Islas Galápagos. La flota continuó operando durante varias semanas en períodos de más de ocho horas diarias. Para tal fin, habían apagado sus sistemas de localización legalmente requeridos.

Por su simbolismo, este hecho volvió a poner el tema en la agenda prioritaria mundial. Las Galápagos fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Agencia de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). No es casual que casi de inmediato, el Comando Sur de los Estados Unidos (USSOUTHCOM) haya expresado su firme apoyo a los esfuerzos ecuatorianos contra la pesca ilegal. Asimismo, dese la Casa Blanca se criticó al gobierno chino y se le exigió que aplicara una política transparente de tolerancia cero sobre la pesca ilegal.

La Guardia Costera de los Estados Unidos destacó en un comunicado que «la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada, ha reemplazado a la piratería como la principal amenaza a la seguridad marítima mundial«. Luego de señalar que «Taiwán, Japón, Corea del Sur y España son importantes actores de la pesca INDNR«, en su Perspectiva Estratégica 2020 dedica una sección específica para abordar «las preocupaciones sobre las prácticas pesqueras de China«. El informe advierte que «sus flotas de aguas distantes, junto con la Milicia Marítima de las Fuerzas Armadas del Pueblo, llevan a cabo un comportamiento agresivo en alta mar en apoyo de los objetivos estratégicos marítimos a largo plazo del Partido Comunista Chino«. Además, exige que China controle sus buques que violan el orden internacional.

Para mitigar esta realidad, una iniciativa norteamericana propone apoyar proyectos específicos destinados a fortalecer las capacidades de patrullaje de los distintos gobiernos de Centroamérica y Latinoamérica.

En Argentina, en 2008, el Consejo Federal Pesquero dictó la Resolución CFP Nº 1/2008 que aprobó el Plan de Acción Nacional para Prevenir, Desalentar y Eliminar la Pesca Ilegal, No Declarada y No Reglamentada (PAN – INDNR), para contribuir a la instrumentación de las medidas acordadas en el ámbito internacional para combatir esas prácticas. El PAI-INDNR es un instrumento no vinculante que establece medidas a ser aplicadas para prevenir, desalentar y la eliminar la pesca ilegal, no declarada no reglamentada.

En Diciembre pasado, unos 350 barcos chinos pescaron calamar de la especie Illex argentinus frente a nuestro mar territorial. Aunque la presencia de esta flota en aguas internacionales del Atlántico Sur no era novedad, hubo preocupación por los antecedentes, ya registrados en distintas oportunidades, de barcos chinos que habían ingresado al territorio marítimo de Argentina para pescar ilegalmente en él. De hecho, en 2020 la Prefectura Naval Argentina capturó tres pesqueros de bandera china tras realizar cinematográficas persecuciones.

La Meta 4 del Objetivo 14 de la Agenda del Desarrollo Sostenible adoptada en 2015 por la Asamblea General de la ONU, apremia a la comunidad internacional a «regular eficazmente la explotación pesquera y poner fin a la pesca excesiva, ilegal, no declarada y no regulada y a las prácticas pesqueras destructivas«.

El océano es inmenso, por lo que, controlar la pesca ilegal y aplicar leyes que criminalicen esta actividad siguen siendo los retos principales. Muchos países cuentan con recursos insuficientes de patrullas marítimas y vigilancia remota, lo que hace que muchas de sus zonas económicas exclusivas (ZEE) de 200 millas náuticas sean vulnerables a los operadores ilegales. Muchos también carecen de normativa, supervisión o inspecciones suficientes en los puertos.

Tras la lectura del párrafo final, desde el Boletín Informativo Marítimo, sólo nos surge un comentario…

Y en Uruguay… ¿qué hacemos?

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