BRASIL: CRECEN LAS VÍAS NAVEGABLES ECONÓMICAMENTE

Autor: Lic. Jorge López Laborde

En el Artículo anterior y también en la Edición previa del Boletín Informativo Marítimo, la N° 51 del 29 de Octubre, informábamos sobre el crecimiento del transporte de carga en las vías navegables brasileñas que, según una exposición realizada en el 12do Seminario Internacional sobre el Transporte y Desarrollo de las Vías Navegables, que fuera organizado por la Sociedad Brasileña de Ingeniería Naval (SOBENA) y realizado los pasados 19 y 21 de Octubre de 2021, creció un 46% en el periodo 2010 – 2020, alcanzando un total de 110 millones de toneladas de carga durante el año 2020 siendo la soja, la bauxita y el maíz las mercancías más transportadas (con un total de 26,3 millones de toneladas); cifras que incluyen tanto el cabotaje como el transporte de larga distancia.

Más aún, considerando sólo el transporte de carga en navegación interior, la evolución durante el período 2010 – 2020 fue del 72% habiéndose transportado, en el año 2020, 39,4 millones de toneladas de las cuales 13,2 millones de toneladas correspondieron a la soja y sus derivados.

En el artículo en consideración presentábamos, además, el concepto de “Vía navegable económicamente” que se refiere a aquellas en las que el transporte es prestado por una empresa de navegación (pública y/o privada) que presta servicios de navegación longitudinal de carga, de pasajeros o mixta (pasajeros y carga):

Las vías fluviales y lacustres de un país son de particular importancia por su potencial para el desarrollo económico a través de sus capacidades para el transporte de carga y pasajeros; en particular, por su capacidad de transportar importantes volúmenes de carga en grandes distancias y con menores costos logísticos en comparación a otros modos de transporte.

No obstante, al referirse a ellas, es necesario realizar ciertas distinciones básicas:

    • Por un lado, tenemos a los sistemas fluviales, a los ríos, que son definidos por el Diccionario Hidrográfico de la Organización Hidrográfica Internacional (1996).como “una corriente relativamente larga de agua natural” y en la que se pueden realizar – o no – diferentes tipos de navegación que asumen características particulares según sean sus objetivos y la embarcación utilizada a tales efectos.
    • Por otro, tenemos las vías navegables económicamente que se refieren a aquellos sistemas fluviales – o tramos de sistemas fluviales – que son efectivamente utilizados como medio de transporte de carga, de pasajeros y/o de carga y pasajeros (mixto) y en los que, además, existentes “prestadores de servicios” que desarrollan una actividad “económica”.
    • En última instancia – y en un nivel superior – tenemos las Hidrovías que representan una vía navegable economicamente diseñada bajo ciertas características y en la que se han realizado obras de ingeniería orientadas a facilitar la navegación de una cierta embarcación, considerada como la “embarcación de diseño”, y en la que, además, se suele contar con diversos elementos que actúan como “ayudas a la navegación” (señalización, derroteros, cartas náuticas, etc.).

Es así que, a partir de las definiciones anteriores, concluíamos que: “la existencia de un río, de un sistema fluvial, e incluso de un cierto tipo de navegación, no necesariamente significa que se esté en presencia de una vía navegable económicamente y – mucho menos – de una Hidrovía”.

También decíamos que “En los estudios referidos a los sistemas fluviales y al transporte fluvial de carga y pasajeros de un cierto país es común encontrar la afirmación de que dicho país posee “XXX km de ríos de los cuales XXX km son navegables”; sin embargo, rara vez – por no decir nunca – se ofrecen las bases en la que se sustenta tal afirmación” y que “En Brasil, se ha elaborado una metodología orientada a la adecuada estimación de la realidad del transporte fluvial de carga, de pasajeros y/o de carga y pasajeros (es decir, mixto) que se basa en información real, objetiva y demostrable, que considera la información existente sobre el origen y destino de la navegación fluvial y en la que se considera como “vía navegable económicamente” a aquellos tramos que – efectivamente – son utilizados como medio de transporte y en los que, además, existen “prestadores de servicios” (lo que, en definitiva, indica que se trata de una actividad económicamente sustentable)” siendo así que “desde el año 2011 y cada dos años, se realizan estudios – actualmente desarrollados por la Gerencia de Desarrollo y Estudios (GDE) de la Superintendencia de Desempeño, Desarrollo y Sostenibilidad (SDS) de la Agencia Nacional de Desarrollo Hidroviario (ANTAQ) – que identifican la extensión de las vías navegables económicamente durante dicho período”.

A tales efectos, la metodología antes indicada, utiliza información de las bases de datos que contemplan el transporte fluvial – el Sistema de Desempeño Portuario (SDP) y el Sistema Mercante – siendo la extensión de las vías navegables estimada a partir del Sistema de Información Georreferenciada (SIGTAQ) que identifica y calcula el trayecto fluvial entre pares de origen y destino (restando cualquier superposición de tramos con otros pares).

Ahora, el pasado Viernes 10 de Diciembre, desde la Agencia Nacional de Transporte Hidroviario (ANTAQ) se informa que, en el año 2020, Brasil recuperó 551 km de vías navegables económicamente.

En efecto, dicha Agencia publicó la nueva edición del estudio sobre las vías navegables económicamente (VEN 2020), indicando que la extensión de las mismas alcanzó los 19.167 km implicando un aumento de 551 km en relación con los datos correspondientes al año 2018.

Para Adalberto Tokarski, Director de la ANTAQ y quien presentara el estudio, el resultado muestra el reconocimiento de las ventajas del modo fluvial por parte de los propietarios de la carga, los inversores y los proveedores de servicios del sector: «El transporte fluvial es más eficiente cuando se trata de rutas largas y grandes cantidades de carga, especialmente mercancías; además, es más respetuoso con el medio ambiente. Las inversiones en este modo de transporte de carga mejoran la logística brasileña y hacen que la matriz sea más equilibrada».

El primer estudio fue realizado en los años 2010 y 2011 cuando se constató la existencia de 20.955 km de vías navegables interiores «económicamente navegadas«; los siguientes fueron presentados en 2013 (20.037 km), 2016 (19.463 km) y 2018 (18.616 km). Ahora, el nuevo estudio revela que, en 2020, había 551 km más que los contabilizados en 2018, implicando un crecimiento del 2,96%.

Según Tokarski, en el año 2020, los puertos del «Arco Amazónico» movilizaron más del 30% de la carga portuaria brasileña, lo cual demuestra la importancia y el potencial de la región (que actualmente cuenta con nueve complejos portuarios compuestos por 68 instalaciones de las cuales 29 operan en cabotaje y larga distancia y 23 exclusivamente en larga distancia).

Por su parte, José Renato Fialho, Superintendente de Desempeño, Desarrollo y Sostenibilidad de la ANTAQ, indicó que los cambios observados, entre 2018 y 2020, se deben a la dinámica del mercado: «Las pequeñas diferencias observadas son más coyunturales que estructurales, lo que indica que una política pública más centrada en el desarrollo de las vías navegables podría cambiar este escenario de estancamiento y acelerar la recuperación de las inversiones en el sector.»

RESULTADOS POR CUENCA HIDROGRÁFICA

Considerando las cuencas hidrográficas, la encuesta mostró que la región hidrográfica de la Amazonia, que representa aproximadamente el 81% de todas las vías navegables económicamente, fue la que más creció: un 3,38% en comparación con la encuesta anterior (508 km adicionales de longitud).

Otras regiones hidrográficas que también presentaron aumentos de longitud fueron Paraná (38 km, un aumento del 3% en comparación con 2018) y Tocantins – Araguaia (9 km, un aumento del 0,67% en comparación con 2018). En cambio, las cuencas del río Paraguay y del Atlántico Sur (que incluye al Sistema Patos – Merín) han visto reducidas sus extensiones con respecto al estudio anterior en 3 km (–0,51%) y 1 km (–0,25%), respectivamente. La región de São Francisco no evidenció navegación económica en las dos últimas encuestas (en el año 2016, eran navegados 576 km de dicha vía navegable).

Con la nueva medición, las cuencas fluviales cuentan ahora con las siguientes extensiones navegables económicamente:

  • Río Paraguay:   588 km
  • Río Paraná:             305 km
  • Río Amazonas:           522 km
  • Cuenca del Atlántico Sur (incluye sistema Patos – Merín):   405 km
  • Ríos Tocantins – Araguaia:             347 km

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