ARGENTINA: TRES FRENTES ABIERTOS RECIENTEMENTE Y UNO PERMANENTE

Autor: Jorge Metz

Cuando aparecen las canas y mis amigos se están jubilando y también se mueven más lentos. Todos éramos más jóvenes hace poco y cuando nos presentábamos decíamos Jorge Metz de La Plata ahora nos identificamos como Jorge Metz el padre de Agustín Metz que estudio en Michigan. Nuestros hijos nos piden que debemos “aggiornarnos” porque todo está cambiando y debemos modernizarnos. Lo que era el honor, el esfuerzo, el mérito, el respeto y los valores no están en los “curriculum” y nuestros antecedentes. Es más importante encontrar las palabras claves más utilizadas, aquella que es tendencia y de la que más se habla en ese momento y que pueda impactar más veces en las redes sociales.

Del cambio de globalización por proteccionismo que afecta las barreras comerciales de los países, no se dice nada. Las condiciones que determinaban el crecimiento de intercambio tampoco, sumarle que la crisis económica  no termina de hacer pie. Los principales países del Mercosur y de nuestra Cuenca del Plata, Argentina, Brasil, Venezuela, Uruguay, Paraguay y Bolivia que siempre estuvieron entre los países más proteccionistas del mundo. Nuestros principales socios comerciales con quienes practicamos el “libre comercio”¨ son los más cerrados del mundo. Encima sus gobiernos no paran de ofrecer frentes abiertos recientemente como la Reserva de Cargas con Paraguay, el Bilateral con Brasil y el Canal Magdalena con Uruguay y encima súmale la ampliación determinante del canal de entrada a Montevideo. Ahora por encima de todo esto se encuentra otro frente permanentemente abierto como son el de las corporaciones gremiales del trabajo y empresarias, de las autoridades políticas y judiciales y hasta las barreras burocráticas que sufre nuestra producción, todas ofrecen distorsiones de precios y pérdida de competitividad.

En síntesis, todos nuestros países están con “agendas nacionales comunes”, esto es «problemas comunes». ¿Cuáles son las diferencias? Pues la magnitud de esos problemas, el grado de avance actual de los mismos, etc. pero no su naturaleza. Es que son efectos similares debidos a causas similares.

Sí. Las temáticas, problemas e idiosincrasias de las naciones de la Cuenca del Plata son similares y, con las debidas consideraciones de tiempo y magnitud, es dable esperar que sus rumbos de solución sean también similares; de allí la ventaja de una acción conjunta globalizada pero sobre la base del profesionalismo, las buenas costumbres, la diplomacia y el conocimiento y saber de qué es que estamos hablando.

Entonces todos sabemos que existió un acuerdo de integración entre los cinco países de la Cuenca en 1967 y se aplicó en el 69, que hasta los 70 no se había logrado más que un préstamo chico para evaluar preparar un plan director que promovería la facilitación y asistencia en materia de navegación, el perfeccionamiento de las interconexiones viales, ferroviarias, fluviales, aéreas, eléctricas y de las telecomunicaciones, la utilización racional del agua, la promoción y facilitación de las industrias de interés para el desarrollo de la Cuenca, la preservación y fomento de la vida animal y vegetal, la complementación económica de aéreas limítrofes y la cooperación mutua en materia de educación, sanidad y lucha contra las enfermedades.

También desde su origen en 1989 el Comité Intergubernamental de la Hidrovía Paraguay – Paraná (CIH) está vinculado al Comité Intergubernamental de la Cuenca del Plata (CIC) que sirve como una baliza política para las decisiones técnicas y especificas tratadas en el ámbito de ese foro. En 1992 fue firmado el Acuerdo de Transporte Fluvial por la Hidrovía Paraguay – Paraná, que consolidó el CIH y estableció los principios que deben guiar la gestión de la Hidrovía. Representantes de los cinco países se reúnen periódicamente para evaluar el cumplimiento de los reglamentos y para negociar nuevas normas, así como considerar las necesidades de mantenimiento de las instalaciones y la señalización.

Finalmente el MERCOSUR o Mercado Común del Sur creado con el objetivo de la integración regional, la libre circulación de los ciudadanos y el libre comercio entre Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay en marzo del 91.

No seguiremos mostrando la cantidad de binacionales y multilaterales atrás de cada uno de los gobiernos parte de este sector del mundo, ni también la cantidad de dinero y esfuerzo de los ciudadanos que se aprueba en cada Ley de Presupuesto Nacional para el cumplimiento de cada uno de los objetivos.

Hasta donde llegamos con nuestros objetivos!!!!

Los eventos hidrológicos extremos, el cambio climático (lluvia/sequia o estiaje) producen efectos sociales, económicos y ambientales en nuestros países. Pérdida de calidad de las aguas, contaminantes orgánicos y químicos obligan al monitoreo y control por los cinco países. La sedimentación de los cuerpos y cursos de aguas de la Cuenca limitan la capacidad de las vías navegables y de los puertos con altos costos de mantenimiento. La permanente erosión y degradación de la tierra, las alteraciones de la biodiversidad (ecosistemas fluviales y costeros incluyendo humedales), el uso no sostenido de los recursos pesqueros (soporte económico y alimento para la sociedad con poblaciones indígenas y sectores pobres), la situación no sostenible de los acuíferos en zonas críticas cuya integración con los recursos superficiales y el clima y desarrollo, los conflictos por el uso del agua y el impacto ambiental de los cultivos sin una visión del conjunto y resolución equilibrada, la falta de planes de contingencia frente a desastres, seguridad de las represas, prevención de accidentes y catástrofes en la navegación y transporte de materiales contaminantes y peligrosos, la insalubridad de la las aguas y deterioro de la sanidad ambiental y su efecto en el hombre, la estandarización de un régimen de formación para el personal navegante de las vías navegables internacionales y la corrección de la distorsión de precios y costos de los servicios que afectan a la logística del transporte que impactan en el productor. Por enumerar algunos de los déficit que tiene nuestro lugar en el mundo.

No digo que no se hizo nada, digo que hace falta mucho para guapos del 900 en la Diplomacia y el Transporte en los países.

Si digo que sin una Comisión del Acuerdo no hubiéramos arribado al montón de inversiones públicas y privadas en ambos lados del frente del rio y de las cuencas transfronterizas. Alguien se imagina explicándole al rio de geopolítica o del Principio de la Orquestación de Goebbels, todas frases cortas e impactantes y si es posible emocionales. Soberanía, claudicación, consenso de Washington, imperialismo, dependencia de rodillas… Todos latiguillos de manual aplicado magistralmente en cada decisión de gobierno en nuestra Cuenca para justificar la nada misma.

Da la impresión, yo lo llamaría de Galtierismo, ambición personal disfrazada de soberanía inclaudicable!!!!!

Nada de los que están haciendo cambiará el trazo de nuestro destino porque la autorización para la Reserva de Carga está mal dictada y ellos también lo saben porque de ninguna manera un status jurídico nacional sobresale sobre el internacional así mismo nadie fuera de la diplomacia puede dictar esas normas que además seguirán existiendo por años porque el Paraguay no aplica reserva de cargas dentro del ámbito de aplicación del Acuerdo de la Hidrovía, lo hace con las mercaderías destinadas o embarcadas en puerto fuera del Acuerdo.

Por otro lado, Brasil acaba de denunciar el Acuerdo de Transporte Marítimo de la República Argentina y Brasil que reservaba el transporte en partes iguales para cada uno de los Estados Parte. Esta es otra de las mentiras en el que imponen a Paraguay que por lo pronto durante un tiempo se mantiene. Aunque en verdad solamente creo que perjudica a una sola firma de armadores argentinos.

Ambas medidas son de ningún impacto y que solamente demoraran más aun los trámites entre los países para la comercialización de las partes.

Ahora, para finalizar, a quien se le ocurre que un intendente, jefe de gobierno provincial o departamental y mucho menos un funcionario de un Ministerio pueda dictar normas o resoluciones que impacten en los Estados. No tienen otra alternativa que las autoridades de aplicación y sus respectivas Cancillerías son las responsables de aplicar y acordar situaciones.

Por último las políticas públicas de los Estados no pueden estar en manos de monopolios y/o corporaciones gremiales del trabajo o privados. El mejor ejemplo es el Argentino de cómo no se debe hacer para resolver las asimetrías de los costos de los fletes que además contienen la voracidad del Estado y de los dirigentes gremiales del trabajo.

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