ALGUNAS PRECISIONES SOBRE LA SOJA PARAGUAYA POR LA HIDROVÍA PARAGUAY – PARANÁ CON DESTINO A URUGUAY

Autor: Ing. Alejandro Castro

PARAGUAY: PRODUCCIÓN, INDUSTRIALIZACIÓN Y EXPORTACIÓN DE SOJA Y DERIVADOS

Al cierre del año 2020, las exportaciones de soja paraguaya alcanzaron los 6,48 millones de toneladas significando, según lo indicado por la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (CAPECO), un alza respecto al año anterior de 1,60 millones de toneladas que se traduce en un 33% (aunque comparada con dos años atrás, el aumento es de apenas un 4%).

El total de producción de soja fue de 10,13 millones de toneladas habiendo estado destinado el 64% para la exportación, el 33% para la industrialización y el 3% para semilla.

En cuanto a los destinos de la oleaginosa de origen paraguayo, no se tuvieron cambios significativos respecto a años anteriores, manteniéndose Argentina como el principal mercado con un 76% de participación sobre el total exportado, aproximadamente 4,93 millones de toneladas.

Brasil aparece en segunda ubicación con un 12% de participación, aproximadamente 0,78 millones de toneladas, y Rusia con casi el 10%, aproximadamente 0,62 millones de toneladas; otros mercados representan el 2% restante.

A partir de esta estructura de destinos se deduce que apenas el 12% de la soja paraguaya se comercializa a través de exportaciones marítimas; es decir, aproximadamente, 0,78 millones de toneladas.

Por otra parte, información del Banco Central de Paraguay indica que, durante el año 2020, las exportaciones de harina más pellets y aceite de soja fueron de, aproximadamente, 2,10 millones y 0,60 millones de toneladas, respectivamente.

En cuanto a los destinos (según la misma fuente):

  • El 36% de la harina y pellets de soja se exporta a países del MERCOSUR y Chile y al 64% de los países se exporta por vía marítima.
  • El 29% del aceite de soja se exporta a países del MERCOSUR y Chile y al 71% de los países se exporta por vía marítima.

En definitiva, en el año 2020, se habría exportado, por vía marítima y como carga a granel, 1,34 millones de toneladas de harina y pellets de soja.

PERSPECTIVAS DE CRECIMIENTO DE LA PRODUCCIÓN DE SOJA PARAGUAYA

La producción de soja en Paraguay tuvo un rendimiento de 2.857 kilos/hectárea sembrada para el período correspondiente a la zafra 2019/2020; dicha cifra supera en 456 kilos/hectárea al periodo anterior cuando, según informa la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (CAPECO), la producción fue de 2.401 kilos/hectárea sembrada.

En Paraguay existe actualmente un área de siembra de 3,50 millones de hectáreas, que fue utilizada en su totalidad para la campaña correspondiente a la zafra 2019/2020 en la que, como ya fuera indicado, se produjeron 10,13 millones de toneladas de soja (8,51 millones de toneladas más que en la zafra 2018/2019).

Para el año 2030, se espera que Paraguay aumente su producción y, en particular, se espera que la Región Occidental, también conocida como “Chaco Paraguayo”, la siembre alcance 0,50 millones de hectáreas lo que, según Egon Neufeld, titular de la Asociación Rodeo Trébol, convertiría a dicha región del país en un polo agrícola (además de ganadero); no obstante, “para que esto ocurra, se necesita de inversión pública en infraestructura” ya que, según indicó, “el Chaco necesita infraestructura vial permanente, que no hay… y también se necesita de un refuerzo y ampliación de la red eléctrica».

Dicha región – que limita con Bolivia, Brasil y Argentina y alcanza 246.925 km2, es la más extensa del Paraguay y con menor densidad de población de las dos regiones paraguayas, la Occidental y Oriental.

En el “Chaco Paraguayo” actualmente la ganadería ocupa 4,0 millones de hectáreas siendo la principal actividad, mientras que la agricultura apenas ocupa 40 mil hectáreas de las cuales 10 mil hectáreas han sido destinadas al cultivo experimental de soja habiéndose probado, desde hace varios años, diversas variedades de soja y, particularmente, aquellas resistentes tanto a las características del suelo como al ambiente hostil que caracterizan la zona.

Suponiendo un rendimiento de 2.400 kilos/hectárea, el potencial productivo del “Chaco Paraguayo” estaría entre 1,20 millones (escenario medio) y 1,92 millones (escenario optimista) de toneladas de soja. No obstante, existen potenciales restricciones que podrían afectar la viabilidad de la expansión del cultivo estando las mismas basadas en un acuerdo de carácter mundial denominado “Mesa Redonda para la Soja Responsable” (“Round Table on Responsible Soy”) – una organización que promueve la producción, procesamiento y comercialización responsable de la soja – que ha elaborado un “Estándar” (con cinco principios básicos) y un conjunto de mapas que muestran a la región en consideración como correspondiente a un conjunto de áreas para las cuales existe acuerdo, en el ámbito de dicha organización, en cuanto a no permitir la conversión de tierras naturales a efectos de la producción de soja.

Los miembros de dicha organización incluyen tanto a grupos de la sociedad civil como a productores, industrializadores y comercializadores; entre ellos – y con actividad en Paraguay – son a mencionar: a) CYTASA y el GRUPO DAP (entre los productores); y b) ADM – Archer Daniels Midland Company, CARGILL, COFCO International Ltd; BUNGE Group y Louis Dreyfus Commodities (entre las empresas de la industria y el comercio).

Algunas de las empresas y grupos antes mencionados participan de la producción, la comercialización y el transporte (fluvial y marítimo) tanto de la producción paraguaya como de la producción regional y aún mundial. Su compromiso con la “Mesa Redonda para la Soja Responsable” y su alta participación en el mercado de “granos y cereales” paraguayo constituyen – ciertamente – una importante restricción al potencial desarrollo, comercialización y transporte de la soja que – eventualmente – llegue a producirse en el “Chaco Paraguayo”.

Regionalización del Paraguay basada en el Estándar RTRS para la producción de soja responsable

INDUSTRIALIZACIÓN DE LA SOJA EN PARAGUAY

La Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (CAPPRO) es una entidad gremial constituida el 6 de Agosto de 2006, cuyo objetivo es agrupar, por un lado, a las empresas dedicadas al procesamiento de semillas oleaginosas a efectos de la producción de aceites y subproductos y, por otro, a las empresas dedicadas a la agroexportación. CAPPRO coopera integralmente en el desarrollo de las actividades de sus asociados: defendiendo los intereses gremiales, ejerciendo la representación legal en gestiones de beneficio colectivo y coadyuvando el esfuerzo de los productores de materias primas para la industria aceitera, con la finalidad de que logren mayor calidad y volumen, utilicen tecnología de punta e incrementen su producción.

La Cámara agrupa a los principales procesadores de oleaginosas, cuyo volumen de producción representa el 95% de los aceites y harinas oleaginosas producidas y exportadas por Paraguay.

Durante el 2012 se realizaron inversiones por más de 400 millones de dólares habiéndose incrementando sustancialmente la capacidad de industrialización de las oleaginosas. Es así que, al presente, las empresas asociadas a CAPPRO cuentan con inversiones en capital industrial por un valor de 1.100 millones de dólares y una capacidad para procesar unos 4,20 millones de toneladas al año; es decir, la capacidad total instalada en Paraguay sería de 4,42 millones de toneladas por año (incluyendo las plantas procesadoras no asociadas a CAPPRO).

Durante la zafra 2016/2017 (una de las mayores), el máximo de procesamiento fue de 3,7 millones de toneladas de soja; es decir, el 85% de la capacidad instalada. Dicho valor representaría el nivel máximo para la soja (si se considera que, además, se procesan otros granos).

INDUSTRIALIZACIÓN DE LA SOJA EN ARGENTINA

Argentina importa todos los años soja desde Paraguay: en parte porque la capacidad de molienda de Paraguay es limitada y en parte porque la calidad de la soja paraguaya es muy superior a la argentina y, en consecuencia, la, mezcla de ambos productos, mejorar la calidad de la soja argentina; de esta forma, Argentina se ha convertido en el principal exportador de harina y aceite de soja.

En Argentina sobra capacidad instalada. Paraguay produce alrededor de 10 millones de toneladas de soja por año y Argentina, en un año bueno, está por encima de los 50 millones. En producción, Paraguay representa una quinta parte de la producción argentina pero, sin embargo, la capacidad de molienda instalada en Paraguay representa la décima parte de la argentina.

La importación de soja desde Paraguay viene creciendo hace ya cierto tiempo y muy especialmente en épocas de mala cosecha. En Argentina está el complejo aceitero con mayor productividad del mundo y es altamente probable que el mismo busque importar materia prima si no alcanza la doméstica (además es probable que se aprovechen las ventajas de importar al dólar oficial y que el productor especule ensilando el producto y quedando a la espera mejores condiciones para la venta).

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Argentina ocupa el séptimo lugar en el ranking de países abastecedores de alimentos al mundo; no obstante, en lo que respecta a los productos derivados del procesamiento de oleaginosas se ubica en el puesto número uno. En efecto, para harina y aceite de soja, así como para la exportación de biodiesel obtenido a partir de este último, Argentina ha consolidado, hace años, una posición de liderazgo.

En la zona de influencia del Área Metropolitana del Gran Rosario se encuentran localizadas 20 fábricas procesadoras de soja y girasol, 12 de las cuales cuentan con instalaciones portuarias. Dichas plantas son de características muy variadas, dependiendo las mismas de si cuentan – o no – con: a) instalaciones portuarias o muelles aptos para para recibir, a través de la Hidrovía Paraguay – Paraná, barcazas con materia prima; y b) accesos ferroviarios. En cuanto a su capacidad de procesamiento, la misma varía desde 500 toneladas/día en las plantas más pequeñas hasta un máximo de 33.000 toneladas/día en las más grandes.

La Dirección de Informaciones y Estudios Económicos de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) ha realizado una exhaustiva encuesta a las empresas aceiteras y puertos del Gran Rosario y teniendo presente otros informes como el que provee la Corredora – Broker J. J. Hinrichsen SA se ha determinado que Argentina tiene una capacidad teórica total de procesamiento de oleaginosas de, aproximadamente, 209.000 toneladas/día de las cuales casi el 80% se encuentra en la zona de influencia del Gran Rosario donde, al mismo tiempo, se cuenta con plantas capaces de industrializar 165.700 toneladas/día.

El 85% de esta capacidad de molienda e industrialización se encuentra en plantas con instalaciones portuarias y muelles sobre el río Paraná y sólo el 15% corresponde a plantas exclusivamente procesadoras; lo anterior evidencia el fuerte perfil exportador de la actividad local.

La capacidad ociosa de la industria sufre un rápido ascenso entre los años 2017 y 2018, hasta alcanzar cerca del 45%. Esto último puede ser explicado por una mala zafra en cuanto al volumen producido; no obstante, se aprecia que la capacidad ociosa para el año 2019 fue del 44% (a pesar de una gran cosecha en términos relativos).

CAPTACIÓN DE POROTOS Y HARINA DE SOJA PARAGUAYA POR EL PUERTO DE NUEVA PALMIRA (URUGUAY)

En el Complejo Portuario de Nueva Palmira hay dos terminales especializadas en granos que operan con exportaciones uruguayas y granos paraguayos de transbordo: Corporación NAVIOS y Terminales Graneleras Uruguayas (TGU).

Como se aprecia en la tabla anterior, en los últimos tres años el total de graneles movilizados, considerando las dos terminales, ha sido de 1,27 millones de toneladas (valor que parece estancado).

Para el año 2020, la captación de porotos y harina de soja habría sido la siguiente:

  • Porotos = 688.340 tons (88%)
  • Harina = 566.871 tons (42%)

Si bien dichas cifras muestran la alta captación de porotos de soja, en cifras absolutas – y en los últimos tres años – no se ha llegado a 1,00 millones de toneladas. Con respecto a la harina de soja se observa que la mayor parte de la misma se exporta por terminales portuarias argentinas sobre el río Paraná, Nueva Palmira, en los últimos tres años, ni siquiera ha llegado a 0,60 millones de toneladas.

CONCLUSIONES

Con la superficie actual al servicio de la soja, Paraguay tiene un potencial de producción de 10,50 millones de toneladas anuales y, por las razones antes expuestas, será de difícil concreción la producción de volúmenes considerables en la zona correspondiente al denominado “Chaco Paraguayo”.

La industria paraguaya tiene, al presente, una capacidad de industrialización de 3,70 millones de toneladas anuales y, para ese volumen de producción, se destinarían alrededor de 0,35 millones de toneladas anuales para semilla.

De no incrementarse la capacidad de industrialización, las exportaciones paraguayas de soja y derivados se traducirían en 6,50 millones de toneladas de porotos de soja, 2,40 millones de toneladas de harina y 0,73 millones de toneladas de aceite.

Actualmente el 88% de las exportaciones de porotos de soja se exporta a Argentina y Brasil.

Las aceiteras argentinas tienen del orden de un 45% de su capacidad ociosa y, en la medida que requieran más soja paraguaya, los volúmenes que bajarán por el río Paraná hacia Nueva Palmira serán cada vez menor. En contrapartida, bajará más harina de soja, aunque como se vio, las exportaciones por vía marítima son del 64% y la captación por el puerto uruguayo es del 42%. Siguiendo esta tendencia, el total de soja y harina de origen paraguayo que llegaría a las terminales de granos del complejo portuario de Nueva Palmira podría estar entre 1,25 y 1,50 millones de toneladas anuales.

En definitiva, cuando en estudios realizados en el pasado se “fantaseaba” con los millones de toneladas de soja paraguaya que llegarían a Uruguay, nunca se tuvo presente que la industrialización sería un proceso natural del desarrollo agrícola. ¿Cuántos “proyectos de papel” se elaboraron en nombre de la soja paraguaya?

Lo que en realidad tenemos en Nueva Palmira son dos terminales privadas compitiendo, en función de sus capacidades operativas instaladas, por magros volúmenes en relación al potencial productivo de porotos de soja de exportación del Paraguay.

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